miércoles, 7 de junio de 2017

Les Chemins de la philosophie par Adèle Van Reeth

Les Chemins de la philosophie  par Adèle Van Reeth

du lundi au vendredi de 10h à 10h52



Réécouter La politique est-elle un métier ? (3) : Castoriadis, la démocratie est-elle l’affaire de tous ?
La politique est-elle un métier ? (3)

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Castoriadis, la démocratie est-elle l’affaire de tous ?
07.06.2017



Que peut encore nous apprendre la démocratie athénienne, du temps où s'inventaient simultanément la philosophie et la démocratie ?

Carlos Castoriadis

Carlos Castoriadis• Crédits : ULF ANDERSEN / AURIMAGES - AFP

Pour Castoriadis, ce temps de création collective, de vitalité politique et de remise en question des institutions incarne ce qu'il appelle "autonomie", la prise en charge par une société entière de son propre destin démocratique. D'où le problème que pose la bureaucratie, l'accaparement du projet politique entre les mains d'un petit nombre, faisant obstacle à l'avènement de la démocratie, au sens où celle-ci serait véritablement l'affaire de tous. Explications par Nicolas Poirier.




Le texte du jour


« Une société démocratique, quelle que soit sa taille, est toujours formée d’une pluralité d’individus qui participent tous au pouvoir dans la mesure où chacun a autant qu’un autre la possibilité effective d’influer sur ce qui se passe, ce qui n’est absolument pas le cas en pratique dans nos sociétés démocratiques, qui sont plutôt ce que j’appellerais des oligarchies électives et libérales, avec des strates sociales bien barricadées dans leurs positions de pouvoir. 

Certes, ces strates ne sont pas tout à fait étanches. C’est le fameux argument des libéraux : « M. Machin a commencé par être vendeur de journaux puis, grâce à ses capacités, il a fini président de la General Motors », ce qui prouve simplement que les couches dominantes savent aussi se renouveler en recrutant dans les strates inférieures les individus les plus actifs dans le jeu social tel qu’elles l’ont organisé. 




Et il en va de même pour la politique, dominée par la bureaucratie des partis : peu importe qu’ils soient au gouvernement ou dans l’opposition, qu’ils soient socialistes ou conservateurs, ils sont en un sens complices pour ce qui est des enjeux inamovibles de pouvoir. Ils ne changent pas en fonction d’une quelconque volonté populaire, mais selon les règles du jeu bureaucratique de l’appareil partisan, qui vont promouvoir de nouveaux dirigeants. […]

Mais il ne faudrait pas croire pour autant que les oligarchies dominantes, capitalistes ou politiciennes, violent partout et toujours un peuple innocent, à son corps défendant. Les citoyens se laissent mener par le bout du nez, se font berner par des politiciens habiles ou corrompus, et manipuler par des médias avides de scoop, mais n’ont-ils aucun moyen de les contrôler ? Pourquoi sont-ils devenus tellement amnésiques ? Pourquoi oublient-ils si facilement que le même Reagan ou le même Mitterrand, il y a un an, il y a quatre ans, tenait de tout autres discours… Ont-ils été zombifiés par des esprits maléfiques ? »




Cornelius Castoriadis, Une société à la dérive, Seuil, 2005, « Les enjeux actuels de la démocratie » (1986), p. 157

Link 

https://www.franceculture.fr/emissions/les-chemins-de-la-philosophie/la-politique-est-elle-un-metier-3-castoriadis-la-democratie

https://www.franceculture.fr/emissions/les-chemins-de-la-philosophie/la-politique-est-elle-un-metier-4-platon-le-philosophe-au

https://www.franceculture.fr/emissions/les-chemins-de-la-philosophie/la-politique-est-elle-un-metier-1-revolutions-dans-la-vie

Traducción personal

Los caminos de la filosofía de Adele Van Reeth

De lunes a viernes 10 a.m.-10:52

Repetición:  ¿Es la política un comercio? (3): Castoriadis, ¿la democracia es asunto de todos?
¿Es la política un oficio? (3)

Castoriadis, ¿ la democracia es asunto de todos?
07/06/2017

¿Qué podemos aprender todavía de la democracia ateniense, del tiempo dónde se inventabao simultáneamente la filosofía y la democracia?

Carlos Castoriadis
Carlos Castoriadis • Créditos: ULF ANDERSEN / AURIMAGES - AFP

Para Castoriadis, El tiempo esta vez de la creación colectiva, la política y la reevaluación de la vitalidad institucional encarna lo que él llama "autonomía", la asunción por la sociedad de su propio destino democrático. Por lo tanto el problema de la burocracia, acaparando el proyecto político en manos de unos pocos, impidiendo la llegada de la democracia en el sentido de que sería verdaderamente un asunto de todos. Explicaciones de Nicolas Poirier.

El texto del día

"Una sociedad democrática, sea cual sea su tamaño, está siendo formada por una pluralidad de individuos en que todos participan en el poder desde todo el mundo tiene tanto como otra posibilidad real de influir en lo que sucede que no es absolutamente el caso en la práctica en nuestras sociedades democráticas, que son más de lo que yo llamaría oligarquías electivas y liberales con los estratos sociales bien atrincherados en sus posiciones de poder.



Si bien estos estratos no son completamente impermeables. Este es el famoso argumento de los liberales El Sr. Machin comenzó como vendedor de periódicos de entonces, gracias a su habilidad, terminó presidente de General Motors ", que sólo demuestra que los estratos dominantes también saben cómo renovar reclutamiento de los estratos inferiores de los individuos más activos en el juego social,  que han organizado.

Y mismo ocurre con la política, dominada por la burocracia de los partidos: no importa si están en el gobierno o en la oposición, ya sean socialistas o conservadores,  son cómplices en una dirección en términos de problemas de alimentación inamovibles. Ellos no cambian en dependencia de cualquier voluntad popular, pero sino de acuerdo a las reglas del juego del aparato del partido burocrático, que promoverá nuevos líderes. [...]

Pero no se debe pensar siempre que las oligarquías dominantes, o los políticos capitalistas, violenta en todas partes y siempre al pueblo inocente, contra su voluntad. Las personas se dejan conducir por la nariz, se dejan engañar por los políticos inteligentes o corruptos y son manipulados por los medios de comunicación ávidos de recoger, pero no tienen manera de controlarlos? ¿Por qué están ahora tan amnésicos? ¿Por qué se olvidan tan fácilmente que incluso Reagan o incluso Mitterrand allí hace un año,y hace cuatro años, manteniendo todos los demás discursos ... ¿Han sido zombificados por espíritus malignos? "

JUICIO DE VALOR: Revisión

JUICIO DE VALOR





Percy Cayetano Acuña Vigil

El juicio de valor es un análisis basado en un conjunto particular (solo personal) de creencias, formas de vida o de valores. También puede ser definido como un sistema de valores específicos y con su consiguiente análisis de una situación particular.
Versa sobre lo correcto o errado de algo, o su utilidad sobre la base de una comparación u otra cuestión relativa. Por esto, no es válido para discutir cuestiones de existencia u otras cualidades del mundo físico sino para describir intereses y puntos de vista estrictamente personales. O también para dar opinión propia con respecto a los valores morales que son los parámetros.
También se entiende por juicio de valor una evaluación apresurada o basada en información limitada que se tiene a la mano. Este sentido sólo se aplica cuando la situación obliga a utilizar gustos o apreciaciones personales en vez de la mayor cantidad o mejor calidad de información disponible.
Desde el punto de vista existencial, en la vida, que es lo único absoluto y auténtico, hay cosas reales, hay objetos ideales y hay valores.
Las cosas reales y los objetos ideales los hay en mi vida y en la vida de cada uno, en el sentido de Ser.

En cuanto a los valores en mi vida o en nuestra vida, las cosas del mundo nos parecen algunas mejores que otras, porque el mundo en que vivimos no nos es indiferente y ante cada cosa que vemos tomamos una posición valorativa, la preferimos o no, le otorgamos poco o mucho valor.
La filosofía distingue entre juicios de existencia y juicios de valor.
Los juicios de existencia enuncian lo que esa cosa Es, sus propiedades u otros predicados de la cosa, desde la perspectiva de su existencia como ente y desde su esencia que la define.
Frente a estos juicios de existencia se contraponen los juicios de valor.
Los juicios de valor enuncian algo de la cosa que no agrega ni le quita nada a su esencia y existencia.
De modo que los valores no son cosas ni elementos de las cosas, son impresiones subjetivas de agrado o desagrado que nos producen las cosas y que nosotros proyectamos en ellas.
Sin embargo, el criterio del valor no consiste en el agrado o desagrado que nos producen las cosas sino en algo diferente, porque muchas veces algo nos puede agradar y ser considerado por otros malos; como el pecado en la religión católica, que puede ser grato pero malo para la doctrina, o la virtud que puede ser desagradable de practicar, pero tener buena reputación.
Los valores se pueden discutir, porque son subjetivos, pero si podemos discutir sobre ellos, significa que existe la convicción profunda de que son objetivos, que no dependen de mi agrado o desagrado, que están ahí y que quedan en mi alma después de contemplar el objeto.
Los valores se descubren tal como se descubren las verdades de la ciencia, o sea que pueden no haber sido intuidos antes pero después sí.
Los valores no son cosas, pero tampoco son impresiones puramente subjetivas.
Frente a este aparente dilema, el filósofo alemán Lotze, encontró la palabra exacta: los valores no Son, sino que valen, porque una cosa es valer y otra es Ser.
Cuando decimos que una cosa vale no decimos que Es, sino que estamos señalando que no nos es indiferente.
La no indiferencia contrapone el valer al Ser y es la esencia del valer, o sea que los valores tienen la categoría del valer y no la categoría del Ser.
Que una cosa valga no significa que sea más ni menos que lo que no vale, sino que quiere decir que es algo que tiene valor.
El valor pertenece al grupo ontológico que Husserl denominó, siguiendo a Stumpf, objetos no independientes, o sea que no se sustentan por sí mismos, que no Son, sino que están adheridos a otro objeto, y que llamamos cualidad.
Por ejemplo, el color y el espacio, no son independientes, porque no hay espacio sin color ni color sin espacio.
O sea, los valores tienen la primera categoría de valer en vez de Ser y la segunda categoría de la cualidad pura.

Se requiere siempre algo que valorar

Punto de partida

  • Partimos de conocer y de disponer de Indicios, evidencias, pruebas, y de una historia de los hechos vinculados.
  • Además, se requiere tener competencia dada por la praxis en el contexto.
  • Si es un acto se requiere un mínimo de información dada por las pautas señaladas.
  • Esto requiere conocer un mínimo de indicios que lleven a conocer el hecho. Estos indicios deben de completarse con la recolección de evidencias sobre el sujeto o sobre el acto realizado.
  • Indudablemente que complementariamente se requiere conocer y certificar las pruebas de lo que se valora.
  • Sin embargo, esto es sólo una primera instancia.
  • Todos estos referentes deben contrastarse con la ideología del evaluador.
  • El sujeto evaluador no es un ente abstracto, sino que tiene un contexto de referencia en el que sus propios valores están inmersos.
  • Estos valores entran a jugar un papel fundamental en el proceso valorativo y dependen de él finalmente para ponderar su juicio.



Desde el punto de vista existencial, en la vida, que es lo único absoluto y auténtico, hay cosas reales, hay objetos ideales y hay valores.
Las cosas reales y los objetos ideales los hay en mi vida y en la vida de cada uno, en el sentido de Ser.
En cuanto a los valores en mi vida o en nuestra vida, las cosas del mundo nos parecen algunas mejores que otras, porque el mundo en que vivimos no nos es indiferente y ante cada cosa que vemos tomamos una posición valorativa, la preferimos o no, le otorgamos poco o mucho valor.

La filosofía distingue entre juicios de existencia y juicios de valor.
Los juicios de existencia enuncian lo que esa cosa Es, sus propiedades u otros predicados de la cosa, desde la perspectiva de su existencia como ente y desde su esencia que la define.
Frente a estos juicios de existencia se contraponen los juicios de valor.
Los juicios de valor enuncian algo de la cosa que no agrega ni le quita nada a su esencia y existencia.
De modo que los valores no son cosas ni elementos de las cosas, son impresiones subjetivas de agrado o desagrado que nos producen las cosas y que nosotros proyectamos en ellas.
Sin embargo, el criterio del valor no consiste en el agrado o desagrado que nos producen las cosas sino en algo diferente, porque muchas veces algo nos puede agradar y ser considerado por otros malo; como el pecado en la religión católica, que puede ser grato pero malo para la doctrina, o la virtud que puede ser desagradable de practicar pero tener buena reputación.
Los valores se pueden discutir, porque son subjetivos, pero si podemos discutir sobre ellos, significa que existe la convicción profunda de que son objetivos, que no dependen de mi agrado o desagrado, que están ahí y que quedan en mi alma después de contemplar el objeto.
Los valores se descubren tal como se descubren las verdades de la ciencia, o sea que pueden no haber sido intuidos antes pero después sí.
Los valores no son cosas, pero tampoco son impresiones puramente subjetivas.
Frente a este aparente dilema, el filósofo alemán Lotze, encontró la palabra exacta: los valores no Son, sino que valen, porque una cosa es valer y otra es Ser.
Cuando decimos que una cosa vale no decimos que Es, sino que estamos señalando que no nos es indiferente.
La no indiferencia contrapone el valer al Ser y es la esencia del valer, o sea que los valores tienen la categoría del valer y no la categoría del Ser.
Que una cosa valga no significa que sea más ni menos que lo que no vale, sino que quiere decir que es algo que tiene valor.
El valor pertenece al grupo ontológico que Husserl denominó, siguiendo a Stumpf, objetos no independientes, o sea que no se sustentan por sí mismos, que no Son sino que están adheridos a otro objeto, y que llamamos cualidad.
Por ejemplo, el color y el espacio, no son independientes, porque no hay espacio sin color ni color sin espacio.
O sea, los valores tienen la primera categoría de valer en vez de Ser y la segunda categoría de la cualidad pura.


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Carl Stumpf
First published Wed Jan 28, 2009; substantive revision Mon Feb 2, 2015
The name Carl Friedrich Stumpf (1848–1936) is historically associated with one of the most important philosophical currents in the early twentieth century, phenomenology. Stumpf supervised Husserl’s habilitation thesis in Halle in 1887 and the latter’s seminal work on phenomenology, Logical Investigations (1900–1901), is dedicated to him in recognition of his friendship and his philosophical contribution to this book. 
Stumpf is also known as the founder of the Berlin Institute of Psychology, which gave birth to Gestalt psychology, another important current during the early twentieth century and whose main adherents were among others, his students W. Köhler, K. Koffka, W. Wertheimer and K. Lewin. Founder of the Phonogram Archive in Berlin, now under the protection of the UNESCO, he is also considered as one of the forefathers of comparative musicology and a pioneer in ethnomusicology. He held positions in the philosophy departments at the universities of Göttingen, Würzburg, Prague, Munich and Halle, before obtaining a professorship at the University of Berlin, where he was also rector in 1907–1908.
His two main sources of inspiration in philosophy are Franz Brentano, of whom he was the first student in Würzburg, and Hermann Lotze, who supervised his doctoral thesis on Plato (1868) and his habilitation thesis on mathematical axioms (1870). The philosophical work he left us is as original and as diversified as his academic and institutional achievements. Besides many treatises in the fields of acoustics and musicology, his important contributions to the development of the “new psychology” and to the philosophy of the mind in general should also be noted.
His friend William James said of him in his Principles of Psychology (p. 911) that he was “the most philosophical and profound of all writers; and I owe him much.” His studies in the field of descriptive psychology and phenomenology (known as the science of phenomena) for example, are of particular interest to current research in the fields of philosophy of mind and cognitive sciences.

Hermann Lotze
First published Wed Jan 12, 2005; substantive revision Thu Sep 18, 2014
Rudolph Hermann Lotze (1817–1881) mediated the transition from the exuberance of German idealism, in the first half of the nineteenth century, to the sober, scholarly and scientific ethos that came to prevail in the second half. He adapted the notion of “chief” or defining problems in the philosophical sub-disciplines, inherited from Herbart, and brought opposing approaches to bear on them, in a quasi-systematic way, preparing the way for the modern textbook.
A professor in a changing situation, moving toward bureaucratic centralization in an encompassing national state, he mostly restricted his attention to academic issues, appealing to his peers (but not the public) in the now rising professional journal (while maintaining a lively interest in things quotidian). Given the increasing amounts of data and the rising importance of the burgeoning new disciplines, Lotze hoped to preserve a special place for philosophy as a value-theoretic investigation.
Lotze's influence was far-reaching and not yet widely admitted or well understood. While he accidentally inspired numerous materialists (and was simultaneously claimed by the idealists), his strong association with certain traditionalist preachers, on the one hand, and liberal theological movements, on the other, blunted his interest for the philosophical revolutionaries of the twentieth century, while simultaneously preserving a continued line of subterranean influence.

Edmund Husserl
First published Fri Feb 28, 2003; substantive revision Tue Nov 1, 2016

Edmund Husserl was the principal founder of phenomenology—and thus one of the most influential philosophers of the 20th century. He has made important contributions to almost all areas of philosophy and anticipated central ideas of its neighbouring disciplines such as linguistics, sociology and cognitive psychology.

EMPIRISMO LÓGICO Y PRAGMATISMO

Adjunto el envio de Miguel Ángel León Untiveros :

EMPIRISMO LÓGICO Y PRAGMATISMO

En esta oportunidad les remito un texto sobre las relaciones entre el empirismo lógico y el pragmatismo titulado Logical Empiricism and Pragmatism, editado por Sami Pihlström, Friedrich Stadler y Niels Weidtmann (Springer, 2017.), el cual tiene el siguiente contenido:
  1. Ernst Mach y el pragmatismo.
  2. William James y el Círculo de Viena.
  3. El pragmatismo clásico y la metafísica: James y Peirce sobre el determinismo científico.
  4. ¿Más allá del realismo y antirealismo?
  5. Pragmatismo americano, pragmatismo centro-europeo y el primer Círculo de Viena.
  6. Restricciones racionales de la ontología.
  7. Feigl, Sellars y la idea de un 'pragmatismo puro'.
  8. Sobre las bases vienesas del neopragmatismo de Harvard.
  9. Comentarios sobre el debate de los fundamentos de la probabilidad.
  10. Eino Kaila y el Círculo de Viena.
  11. Entre otros.
Esperamos que el presente texto sea de su interés.​
Saludos cordiales,
𝔐𝔦𝔤𝔲𝔢𝔩 𝔄𝔫𝔤𝔢𝔩 𝔏𝔢𝔬𝔫 𝔘𝔫𝔱𝔦𝔳𝔢𝔯𝔬𝔰 

2017-04-06 5:11 GMT-05:00 Miguel Leon Untiveros <miguel.leon.u@gmail.com>:
Estimados señores,


𝔐𝔦𝔤𝔲𝔢𝔩 𝔄𝔫𝔤𝔢𝔩 𝔏𝔢𝔬𝔫 𝔘𝔫𝔱𝔦𝔳𝔢𝔯𝔬𝔰 

El 1 de abril de 2017, 8:34, Miguel Leon Untiveros <miguel.leon.u@gmail.com> escribió:
Estimados señores,

Por un encargo especial del profesor Dr,. John Corcoran (Universidad de Bufalo, Estados Unidos), les remitomos el siguientes mensaje:

CORCORAN ON SCHOLAR CORCORAN 2017 BIO
The Iranian Association for Logic will publish a translation of one of my articles. They asked for a bio to introduce me to the Iranian readers. This is what will be published. But I would still welcome your frank suggestion for improvements. Who knows? Some other publication might want my bio.

Como es sabido, el professor John Corcoran es experto en la lógica de Aristóteles, asimismo ha efectuado la segunda edición del conocidísimo libro de Alfred Tarski: Logic, Semantics, Metamathematics. Papers from 1923 to 1938 (Hackett, 1983).

El professor Corcoran desea gustosamente compartir el material contenido en su página del academia.edu, el cual podrán aceder facilmente en las direcciones arriba indicadas.

Aprovechamos la ocasión para enviar un artículo del professor Corcoran, traducido al español, que puede ser de interés.



Saludos cordiales,

𝔐𝔦𝔤𝔲𝔢𝔩 𝔄𝔫𝔤𝔢𝔩 𝔏𝔢𝔬𝔫 𝔘𝔫𝔱𝔦𝔳𝔢𝔯𝔬𝔰 


El 1 de abril de 2017, 6:41, Miguel Leon Untiveros <miguel.leon.u@gmail.com> escribió:
Estimados señores,

Hemos tomado noticia de que esta semana, concretamente el martes 28 de marzo, falleció el reconocido filósofo Richard Tieszen a la edad temprana de 66 años, sus áreas de interés eran filosofía de las matemáticas, lógica y fenomenología. Era reconocido por ser un experto el Gödel

En vida publicó tres libros:
After Gödel: Platonism and Rationalism in Mathematics and Logic, Oxford University Press, 2011.
Phenomenology, Logic, and the Philosophy of Mathematics (PLPM), Cambridge University Press 2005.
Mathematical Intuition: Phenomenology and Mathematical Knowledge, Synthese Library, Springer 1989.

Editó dos libros:
Constructive Engagement of Analytic and Continental Approaches in Philosophy, co-editado con Bo Mou, Brill 2013.
Between Logic and Intuition: Essays in Honor of Charles Parsons, co-editado con Gila Sher, Cambridge University Press 2000.

En este mes se espera la publicación de su último libro: After Gödel, precisamente para el 11 de abril.

Les compartimos los libros publicados hasta ahora por Richard Tieszen:
Los artículos del profesor Tiezen son varios, aquí solo enviamos uno sobre la filosofía de las matemáticas y la fonomenología, y que formó parte del texto: Phenomenology and Mathematics, editado por Mirja Hartimo (Ed.):
Saludos cordiales,
𝔐𝔦𝔤𝔲𝔢𝔩 𝔄𝔫𝔤𝔢𝔩 𝔏𝔢𝔬𝔫 𝔘𝔫𝔱𝔦𝔳𝔢𝔯𝔬𝔰 

sábado, 3 de junio de 2017

Fenomenología: información de base

Fenomenología: información de base.

Percy C. Acuña Vigil


Fenomenología
La fenomenología (del griego antiguo φαινόμενoν, 'aparición', 'manifestación' y λογος, 'estudio, tratado') es una forma de filosofía que estudia el mundo respecto a la manifestación.
La fenomenología es una corriente filosófica, muy amplia y diversa, por lo que difícilmente valdrá una sola definición para todas sus vertientes. Sin embargo, es posible caracterizarla como un movimiento filosófico que llama a resolver todos los problemas filosóficos apelando a la experiencia intuitiva o evidente, que es aquella en la que las cosas se muestran de la manera más originaria o patente. Por eso las diferentes vertientes de la fenomenología suelen discutir constantemente sobre qué tipo de experiencia es relevante para la filosofía y sobre cómo acceder a ella. De ahí también que todas ellas se suelan apropiar del lema "¡A las cosas mismas!", que aplica en realidad para todo conocimiento científico en tanto que conocimiento que apela a la experiencia evidente.
Fenomenólogos
Aunque el término «fenomenología» fue usado muchas veces en la historia de la filosofía antes de Edmund Husserl (1859-1938), el uso moderno de la palabra está ligado explícitamente al método y proyecto filosófico que éste denominó fenomenología trascendental.
El uso posterior del término está basado principalmente en la fenomenología de Husserl o relacionado críticamente con ella. A continuación, se presenta una lista cronológica de pensadores importantes en el desarrollo de la fenomenología, con comentarios breves sobre sus contribuciones:

 Friedrich Christoph Oetinger (1702-1782), pietista alemán, usó el término en el estudio del "sistema divino de relaciones".
David Hume (1711-1776): Filósofo escocés, llamado a veces escéptico o partidario del sentido común. Aunque esta conexión es algo tendenciosa, Hume, en su Tratado sobre la Naturaleza Humana, parece tomar un enfoque fenomenológico o psicológico al describir el proceso de razonamiento de la causalidad en términos psicológicos. Esta es también la inspiración para la distinción kantiana entre la realidad nouménica y la fenoménica.
Johann Heinrich Lambert (1728-1777): Matemático, físico y filósofo de la teoría de la apariencias que son la base del conocimiento empírico.
 Immanuel Kant (1724-1804), en la Crítica de la razón pura, diferenció entre objetos como fenómenos, que son los objetos formados y asimilados por la sensibilidad humana y el entendimiento, de los objetos como cosas-en-sí o nóumenos, que no se nos aparecen en el espacio y el tiempo y sobre los que no podemos hacer juicios legítimos.
 Georg Wilhelm Friedrich Hegel (1770-1831) cuestionó la doctrina de Kant de la cosa-en-sí que no se puede conocer, y declaró que al conocer los fenómenos más plenamente, podemos llegar gradualmente a una conciencia de la verdad absoluta y espiritual de la Divinidad.
·La Fenomenología del espíritu de Hegel, publicada en 1807, provocó numerosas opiniones encontradas, incluyendo los trabajos existencialistas de Søren KierkegaardMartin Heidegger y Jean-Paul Sartre, así como el trabajo materialista de Marx y sus muchos seguidores.
Franz Brentano (1838-1917) Con su psicología descriptiva fue un precursor de la fenomenología. Tuvo a Edmund Husserl como discípulo e influyó en su visión de la intencionalidad, que sin embargo difiere de la suya en puntos importantes. También fue maestro de Sigmund Freud.
Eugenio María de Hostos (1839-1903) utilizó el método fenomenológico indirectamente en su Tratado de Moral.
Carl Stumpf (1848-1936) lo usó para referirse a una ontología del contenido sensorial.
Edmund Husserl (1859-1938) es conocido como el padre de la fenomenología. Concibió a la fenomenología como un proyecto colectivo en el que se cumpliría el ideal de hacer de la filosofía una ciencia rigurosa y radicalmente crítica respecto de sus propios fundamentos.




·    Max Scheler (1874-1928) desarrolló aún más el método fenomenológico de Edmund Husserl y lo extendió para incluir una reducción del método científico.
·      Gaston Bachelard (1884-1962) Epistemólogo, eminente literato y psicoanalista francés, elaboró una fenomenología de la imaginación material y redefinió el concepto de símbolo en la fenomenología de las religiones.



Martin Heidegger (1889-1976) criticó la teoría de la fenomenología de Husserl mientras trataba de desarrollar una teoría de la ontología que lo llevó a su teoría original del Dasein, el ser humano abstracto en su gran obra Ser y Tiempo.




Edith Stein (1891-1942) estableció una diferencia fundamental entre los problemas de la naturaleza y los problemas de la subjetividad.


·          


Alfred Schütz (1899-1959) desarrolló una fenomenología del mundo social sobre la base de la experiencia diaria, que ha influido a sociólogos importantes como Peter Berger y Thomas Luckman.




Jean-Paul Sartre (1905-1980) empleó el método fenomenológico de Edmund Husserl, que había estudiado en Berlín, para desarrollar su célebre obra El ser y la nada que explicó en una ontología existencialista atea. También, con base en la fenomenología de Husserl, escribió la Trascendencia del Ego, donde plantea su tesis sobre la conciencia de sí y la conciencia de mundo.



 Maurice Merleau-Ponty (1908-1961): Filósofo existencialista francés cuyos estudios fenomenológicos sobre el papel del cuerpo en la percepción y la sociedad abrieron un nuevo campo en la investigación filosófica. Su obra fundamental: Fenomenología de la Percepción.
Francisco Varela (1946-2001): Biólogo y filósofo chileno, que planteó las bases de estudio de la fenomenología experimental a través de la neurociencia.
Jean-Luc Marion (1946): Se encuentra entre los filósofos vivos de más renombre en el mundo. Se caracteriza por aunar el pensamiento filosófico con la fenomenología y entre sus ideas más importantes cabe destacar el don, el amor y la intencionalidad.


Epojé
Epojé (del griego ἐποχή «suspensión»), transliterado a veces también como epoché o epokhe, es un concepto originado en la filosofía griega, utilizado principalmente por la corriente escéptica. En los tiempos modernos fue revitalizado por la fenomenología de Edmund Husserl, si bien no en su acepción inicial. Originariamente, según la definición dada por Sexto Empírico significa un estado mental de «suspensión del juicio», un estado de la conciencia en el cual ni se niega ni se afirma nada. Para Husserl, la epojé, consiste en la «puesta entre paréntesis (parentetización) no sólo de las doctrinas (o doxas) sobre la realidad, sino también de la realidad misma».
Epojé y escepticismo
El concepto de epojé jugó un rol importante en la corriente filosófica de Pirrón. Partiendo del supuesto de que no conocemos nada, Pirrón argumentó que la actitud que más conviene adoptar es la epojé, es decir, la suspensión del juicio o de la afirmación. No es exacto afirmar que esta posición implica la idea de que no tenemos ninguna posibilidad racional de elegir entre uno u otro curso de acción. Más bien se relaciona con el hecho de que un determinado tipo de vida o acción no puede ser catalogado como el «definitivamente correcto». Tampoco es acertado postular que los escépticos niegan dogmáticamente la posibilidad de todo conocimiento: la misma palabra skepsis implica «siempre buscar», «siempre investigar». En efecto, sería autocontradictorio afirmar plenamente que nada puede ser objeto de conocimiento ya que esa misma proposición sería paradójicamente elevada a la categoría de algo que se conoce.
Según la definición de Sexto Empírico, la epojé es «el estado de reposo mental por el cual ni afirmamos ni negamos», o si se quiere una actitud mental de imperturbabilidad o ataraxia (del griego αταραξια). El concepto tenía distintos grados de «intensidad» según los distintos filósofos de esta corriente, abarcando desde la suspensión radical del juicio para algunos en el caso de especulaciones teóricas, hasta posiciones próximas del probabilismo en otros casos. En lo que respecta a aspectos no ya teóricos sino prácticos, el concepto tendía a confundirse con la 'metripatía, que puede traducirse como la adopción de una actitud de prudencia cuando se trata de evaluar sentencias de carácter moral.
Epojé y fenomenología
En la fenomenología de Husserl, el concepto de epojé se redefine de una manera más radical, como un cambio fundamental de actitud no sólo respecto al conocimiento y a las teorías ya existentes, (lo que se aparenta a la suspensión del juicio) sino también frente a la realidad misma, cambio de actitud que Husserl describe con las imágenes de "poner entre paréntesis" (Einklammerung), de «desconexión» (Ausschaltung) de la cotidianeidad. Esta sería un presupuesto del método para llegar a lo que Husserl denomina reducción fenomenológica.
Tal radicalidad permite distinguir a la epojé en sentido husserliano, no sólo de la epojé clásica, sino también de todo otro concepto con el que puedan presentarse analogías, entre los que pueden citarse la duda cartesiana o la abstención de explicaciones metafísicas propugnada por Auguste Comte. Tampoco es para nada la negación de la realidad.
Ese cambio radical frente a la actitud «natural», nos pone en el umbral del conocimiento filosófico. Ferrater Mora explica que en esa «puesta entre paréntesis» no sólo van a quedar encerradas las doctrinas y teorías respecto de la realidad, sino también, la realidad misma: como consecuencia de ello, la realidad no resulta modificada sino «alterada». Sólo esta actitud permitiría alcanzar la conciencia pura o transcendental.
Platonismo
Para el platonismo literario, véase Platonismo (literatura).
Platonismo es la doctrina filosófica desarrollada por los seguidores de Platón a partir del siglo I a. C. que llegó a ser el movimiento intelectual dominante en los primeros siglos de nuestra era favorecido por las poderosas similitudes de principios que mantenía con el cristianismo y judaísmo. Su principal representante fue Plotino, que adquirió este nombre en alabanza a su maestro.
El platonismo ha influido en sectores del pensamiento religioso, de forma que se llega a creer que ciertos ritos, pensamientos y doctrinas están basados en él. San Agustín creía que mediante Platón se podía articular teológicamente la fe cristiana, como había intentado Filón de Alejandría con el judaísmo.
El emperador romano Justiniano clausuró las escuelas filosóficas de Atenas tratando de reducir la influencia platónica, ya que la consideraba un peligro, lo cual nunca se ha conseguido por completo.
En el Renacimiento resurgió el platonismo, sobre todo en la Academia Platónica de Florencia (siglo XV).

Para una referencia más completa de una síntesis del significado de Fenomenología se puede acceder a la página en Ingles:
También consultar una referencia más amplia en alemán:
https://de.wikipedia.org/wiki/Ph%C3%A4nomenologie

Consultar: Fenomenología trascendental